BENEFICIOS DE LA ROSA MOSQUETA . COMO ALIMENTO GRACIAS SARA ITKIN

             “Rosa mosqueta: el superalimento para vivir en salud      todas las etapas de la vida.”

 

Dra Sara Itkin

Médica Generalista y Naturista

Mat. Pcia  Río Negro n° 3474

 

Del análisis de la composición química y valor nutricional solicitado por la empresa “Amar”de la ROSA MOSQUETA ENTERA y de la PULPA de rosa mosqueta (Rosa rubiginosa/Rosa canina) se observa:

Que es recomendable como “alimento funcional” (término propuesto en Japón en el año 1980 para su reglamentación, y define a los “alimentos para uso específico de la salud”. De forma general podemos definirlos como todo aquel alimento que tiene apariencia similar a la de un alimento convencional, se consume como parte de una dieta normal y además de su función nutritiva básica, se ha demostrado que presenta propiedades fisiológicas beneficiosas y/o reduce el riesgo de contraer enfermedades crónicas.)

El contenido en proteínas  de alto valor biológico (10.2 gr/semilla +2.5 gr cascarilla en 100gr fruto seco) , sumando su riqueza en AGE, fitosteroles, vitamina C, complejo B (B1, B2, B3, B5 y B6), K, E y prov. A, minerales, pigmentos, tocoferoles y alto contenido de fibra dietética, en equilibrio en la composición de unos a otros de sus componentes hacen de la harina de semilla y cascarilla un producto alimenticio esencial para el mantenimiento de la Vida y la Salud.

Descripción de sus componentes mayoritarios:

Importancia de los Acidos Grasos Esenciales (AGE): Reciben este nombre un grupo de sustancias (ácidos grasos) que nos ayudan a vivir en salud. Están formados por Carbono, Hidrógeno y Oxígeno y son insolubles en agua. Su nombre Omega hace referencia a su estructura biomolecular . Así encontramos a las familias de los Omega 3, 6 y 9. A los Omega 3 y Omega 6 se los llama Acidos Grasos Esenciales porque son necesarios para la vida y como los humanos no podemos fabricarlos, es “esencial” incorporarlos a través de los alimentos. Los Omega 3 también se conocen con el nombre de ácido linolénico y los Omega 6 como ácido linoleico. Ambos grupos  son poliinsaturados, denominación que deviene de su formato químico.  Sus variadas funciones son elementales para el equilibro corporal: son materiales de construcción, sobre todo de membranas celulares,  del cerebro y sistemas nervioso, inmune, circulatorio y hormonal.

Sintetizando, los Omega 3 son necesarios porque mejoran el sistema circulatorio flexibilizando las arterias, reduciendo el nivel de colesterol y triglicéridos; protegen cerebro, previniendo enfermedades como trastorno bipolar, depresión y demencias; ayudan al normal desarrollo fetal. Los Omega 6 regulan principalmente los procesos inflamatorios, por ello son apropiados para el tratamiento de las alergias, artritis y trastornos autoinmunes como Sme de Sjogren, esclerosis múltiple; para encauzar disfunciones hormonales en ambos sexos.Es necesario para vivir en salud un buen aporte de ambas familias y más  aún una armónica relación entre ambos.

Lo que caracteriza al aceite de rosa mosqueta es evidentemente su alto contenido de ácidos grasos poliinsaturados, del orden de 77% del total de ácidos grasos, siendo mayoritarios el ácido linoleico y el ácido α-linolénico que representa una relación ácido linoleico/ácido α-linolénico de 1,4:1. Esta relación tan alta entre estos dos ácidos grasos esenciales lo destaca frente a otros aceites de alta poliinsaturación. 

Fitosteroles: Los fitoesteroles (FES), son componentes naturales de la materia insaponificable de los aceites vegetales, están presentes en la membrana celular de todos los organismos eucariontes. Son productos de la “síntesis de novo” o tomados del medio ambiente. Se les denomina esteroles vegetales o también fitoesteroles de forma genérica, aunque comprenden tanto esteroles como estanoles. Se conocen más de 250 fitoesteroles y compuestos relacionados diferentes en vegetales y productos marinos. El β-sitosterol, el campesterol y el estigmasterol son los FES en vegetales más comunes. Los FES no se sintetizan por los mamíferos, por lo tanto, su presencia en el ser humano proviene exclusivamente de la dieta

Los aceites vegetales son las fuentes principales de FES que más aportan a la dieta. Los fitoesteroles, al ser competidores con el colesterol, han demostrado ser agentes muy poderosos para bajar la concentración del colesterol-LDL de la sangre.

 

Fibra dietética: presente en alta concentración, tanto en la harina de semillas,con 75 gr% como en la cascarilla,que contiene 32 gr%. La fibra dietética (soluble e insoluble, fermentable y no fermentable) es necesaria para el descenso de las concentraciones de colesterol en el plasma, la modificación de la respuesta glucémica y un mejoramiento de la función del intestino grueso, evitando diversos problemas de salud tales como constipación, diverticulosis, colitis, hemorroides, cáncer de colon y recto, diabetes mellitus, ateroesclerosis y otros. Su función principal es que tiene la capacidad de hincharse al absorber agua y por lo tanto aumentar el volumen de la materia fecal; esto provoca un incremento en los movimientos peristálticos del intestino, y facilita el tránsito, la distensión intestinal y consecuentemente la defecación. Esta situación provoca que se incremente la viscosidad, se reduzca el tiempo de residencia de los constituyentes del alimento en el intestino y que sólo las moléculas fácilmente absorbibles atraviesen la pared intestinal; aquellas sustancias irritantes, dañinas y tóxicas, que generalmente requieren más tiempo para entrar al sistema linfático, no tienen oportunidad de hacerlo y se eliminan en las heces ( (BADUI, 1999; CHILDS y ABAJIAN, 1976; WOLEVER, 1990).

En la actualidad existe un consenso general al afirmar que los efectos de la fermentación en el colon de la fibra dietética, son imprescindibles para el buen funcionamiento de nuestro aparato digestivo y, por otro lado, la ausencia del sustrato fermentativo necesario puede producir alteraciones con consecuencias importantes. Por ejemplo, una dieta pobre en fibra puede producir cambios en la ecología de la flora intestinal y convertir los lactobacillus, habituales en el colon, en bacteroides capaces de desdoblar los ácidos biliares en compuestos cancerígenos, como el dehidronorcoleno y el metilcolantreno. Por otro lado, al producirse la fermentación, la flora intestinal anaerobia presente en el colon utiliza la fibra dietética para su propia nutrición y crecimiento. Esto aumenta de forma considerable la masa bacteriana y, por lo tanto, constituye uno de los  mecanismos que hacen a la fibra aumentar el volumen de las heces de manera considerable (REDONDO, 2000).

 

Vitaminas y pigmentos en semilla de rosa mosqueta:

El α-Tocoferol (Vit E) es el antioxidante biológicamente más potente: los aceites que aportan más del 50 % de la Dosis Diaria Recomendada (DDR)  por porción de consumo, representan una fuente importante de Vit E como antioxidante natural, destacándose el de semilla de mosqueta, con valores del  56% de la DDR, respectivamente. Estos resultados refuerzan la propuesta que éste aceite se considera “alimento funcional”

 por su aporte de vit. E. (una porción de aceite=14 gr, aporta el 56%de DDR), por lo que pueden contribuir a la prevención de enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer y Parkinson por su función antioxidante.

El alto contenido de γ-Tocoferol se relaciona con la alta poliinsaturación de este aceite, presentando una protección natural a los procesos oxidativos. Además, el aceite crudo de semilla de rosa mosqueta contiene pigmentos carotenoides que también le protegen adicionalmente de los procesos oxidativos. Se desprende de estos datos que este aceite contiene por naturaleza efectivos antioxidantes naturales, que le brindan una protección en su estabilidad oxidativa (Robert et al., 2003; Robert et al., 2006).

Con respecto al aceite de rosa mosqueta, éste presentó un alto contenido de tocoferoles, especialmente γ-tocotrienol (976 mg/kg)

Vitamina C: Sus frutos son un verdadero tesoro vitamínico: poseen  de aprox 350 mg por 100 gramos de harina de semillas y cascarilla, siendo 15 veces mayor que el limón. Dicho de otra manera, poseen el 7% de su peso en vitamina C, una gran cantidad comparando con el 0,05% de los cítricos. La vitamina C o ácido áscorbico es necesaria para el crecimiento y reparación de todos los tejidos del cuerpo; eleva y mantiene en equilibrio nuestras defensas; fortalece los vasos sanguíneos. Al ser un poderoso antioxidante actúa frenando el envejecimiento y tiene acción preventiva frente a distintos tipos de cáncer y enfermedades diversas. Aumenta la absorción del hierro en el organismo.

Pigmentos carotenoides: son compuestos liposolubles responsables de muchos de los colores amarillos y rojos de los vegetales. La mayoría presenta acción provitamina A, altamente antioxidante, y acciones biloógicas como: fortalecimiento del sistema inmunitario, disminución de riesgo de enfermedades degenerativas como cáncer, prevención de enfermedades cardiovasculares, prevención de degeneración macular y disminución de formación de cataratas.

Conclusiones: Puede considerarse un alimento funcional especial debido a la riqueza de componentes y sustancias bioactivas que hacen de la rosa mosqueta uno de los mejores antioxidantes naturales, regenerador ( potente acción antiartrósica, antinflamatoria y condroprotectora), depurativo y rejuvenecedor.

No existen contraindicaciones para su uso, recomendado en todas las etapas de la vida.